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Boyero de Berna
El Berner, es de por sí, un perro de un
excelente carácter, muy equilibrado, pero se volvería agrio o malhumorado si
su entorno no es el adecuado.
Diría que no es apto para un casa de
departamentos, sí para un casa con espacio, donde pueda ejercitar su
musculatura, y donde no se viera obligado a romper cosas en sus movimientos,
aunque no es torpe, recordemos su tamaño, (mediano – grande).

"Arthos Vom
Gramont"
Multiple ganador alemán
(Padre de Algiz Vom Breidablick) |
Lo ideal para él es el campo, donde
podría desempeñarse en labores de trabajo y vivir en un ambiente rústico,
pero para los que no nos conformamos con esa idea, digamos que el Berner en la
ciudad es un animal tan versátil que logra adaptarse, siempre que no se lo
prive de sus salidas que deberían se varias diarias.
Y digo quietud, porque el Berner es un
animal sosegado, estable, poco ladrador, que cuando se alborota, es por algo que
merece la pena.
Muchas veces, a mi entender
injustamente, se lo tilda de falto de reacción, en lo concerniente a sus
reacciones como can de guardia, ya por naturaleza, él es receloso, y
desconfiados con los extraños, pero al mismo tiempo se trata de un perro
amistoso, amable, que no muestra la agresividad a flor de piel.
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Es sin lugar a dudas, para un
dueño
responsable y conciente.
Cualquier problema se evita si
oportunamente, el cachorro, es sociabilizado a una edad temprana, entiéndase,
jerarquizarlo dentro del hogar, respetarlo como un ser vivo que es,
acostumbrarlo a la presencia de personas, conocidas y desconocidas (haciéndole
notar la diferencia entre uno y otro grupo, de cara a la guardia que cumplirá
en el futuro).
También acostumbrarlo a la presencia de
otros animales, (si esto no se hace a una edad temprana, después seria muy
complicado). |
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No es lo mismo corregir a un cachorro,
que a un perro joven, digamos de un año donde ya puede alcanzar los 65 a 70
cms. de la cruz, y con un peso de entre 35 a 45 Kgs. En esta etapa, el Berner,
puede empezar a rivalizar con el amo, sobre todo si se trata de ejemplares muy
dominantes, pero con una dosis de firmeza, cariño y paciencia todo se tiene que
encaminar sin mayores sobresaltos. |
Casa de Cría Breidablick, "La Séptima Sala".
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