“Criamos bajo Reglamento
V. D. H. ALEMAN”
Con la llegada del cachorro a la casa,
tenemos que prever muchos detalles y por que también no decirlo, de gastos, que
en esta etapa, van a pasar por: Honorarios de veterinario, desparasitaciones,
vacunaciones, identificación del cachorro (chapa – microchip), gastos en
accesorios, comederos, bebedero, correa, collar, alimentación, suplementos,
caseta exterior sí la vida del perro transcurrirá en el exterior, utensilios
de peluquería, para mantener su pelaje, cardinas, cepillos, peine cortanudos,
shampoo’s, insecticidas para parásitos.
Si nuestro Berner vive con nosotros en el interior de la casa, es
imprescindible contar con una aspiradora, ya que en el periodo de muda pierde
muchísimo pelo.
No es conveniente bañar al Berner mas
de tres o cuatro veces en el año, ya que si le quitamos la grasitud natural de
su piel, por baños reiterados, conseguiremos el efecto inverso, y su olor se
multiplicaría.
Con dos cepillados semanales su pelo
lucirá saludable. En época de muda es bueno ayudarlo con un cardador, para
quitarle el subpelo lanoso.
El Berner no necesita de una caseta
abrigada, para refugiarse del frío, es casi insensible a éste, por lo que lo
tolera muy bien.
Lo que no soporta es el calor excesivo,
le resta vitalidad, por lo que diríamos que es ideal para las tierras del sur y
nefasto para las del norte.
En época de frío, o si camina mucho
por suelos ásperos, soy partidario de untar sus pulpejos y almohadillas con
vaselina sólida, para evitar que se agrieten.
Cuidados del
Cachorro Berner Sennenhund
Los que SI debe
hacerse
Lo que NO debe hacerse
Plan de
sanidad:
Comienza con
la desparasitación, a los 15 días de vida. Repite a los 15 posteriores.
Todo ello antes de comenzar con
un plan de vacunación, contra todas la enfermedades infecciosas que pueden ser
fatales. Deberá estar vacunado contra el moquillo, la leptospirosis, el parvo
virus, hepatitis contagiosa, y la vacuna contra la rabia, entre los 5 a 6 meses.
Existen también
otras afecciones, tratables con vacunas como son la piroplasmosis, la tos de las
perreras, o el tétanos (a criterio del dueño)
Luego de
realizar, el plan de vacunación tradicional, se debe desparasitar al perro
joven con periodicidad, (cada tres o cuatro meses).
Es importante
realizar un pool de materia fecal, ante la presunción de parásitos
persistentes (giardias- coccidios- unicelulares).
Para el plan
de vacunación existen, los refuerzos correspondientes, de acuerdo a las zonas
de riesgo donde se desarrolle la vida del perro.
Normalmente,
los refuerzos son de tipo anual, (vacuna quíntuple
- séxtuple).
Lo
aconsejable es que el cachorro, ni bien llegue a su nuevo hogar, ya tenga
asignado por su nuevo dueño un veterinario de confianza; el cual lo asistirá y
lo guiará durante el crecimiento y desarrollo del cachorro, en sus distintas
etapas.
“Siempre es
preferible prevenir....”, para ello las visitas al veterinario, deberán
convertirse en algo de rutina, mínimo una vez al mes. También él será el
encargado, de prescribir algún complemento al habitual ración del cachorro.
Como por ejemplo, regeneradores del cartílago, calcios, etc.
Otro ítem a
considerar es la aplicación de las llamadas terapias alternativas para tratar
afecciones, de modo menos invasivo para el perro.
Hoy se
ofrecen técnicas como la acupuntura, homeopatía, reiky, flores de Bach, etc.
Es importante conocer cuales son las afecciones más comunes, que puede padecer
la raza. Siempre apuntando a la prevención.
Entre ellas, podríamos nombrar a la
torsión de estómago, displasia coxo-femoral, estopion – displasia de codos,
resecamiento de hombros, cáncer.
Muchas de ellas responden a factores genéticos,
por lo que es recomendable ante la compra eventual del cachorro asesorarse sobre
estas patologías, para evitar comprar ejemplares que provengan de padres
“libres de tales taras”.
Si tu ánimo es el de criar la raza, en
un futuro, existen reglamentos de crianza , que todo “criador responsable”
debe de atender para obrar honestamente y básicamente, para no perjudicar a la
raza.
Otras afecciones parasitarias a
prevenir, son las que corresponden con los parásitos externos, pulgas,
garrapatas, piojos, etc.
Son los llamado secto-parásitos, que
afectan especialmente al pelaje y a la piel. En la prevención, es de vital
importancia conocer cuales son las necesidades vitales de tu perro, de ser ellas
satisfechas, difícilmente el perro enfermará.
Recuerde: “Consulte siempre a su
veterinario de confianza”.
Para su educación, la correa y el
collar son elementos vitales.
Entre las cosas básicas a enseñar,
acudir al reclamo de llamada, caminar junto a su dueño, (no hay cosa mas
lastimoso que ver a un amo impotente siendo literalmente arrastrado por su
perro, y en el caso del Berner, de esto sabe un rato largo, por su función de
perro de tiro de cargas.
En cuanto a sus cuidados, hay que tener
en cuanta su crecimiento, en esta etapa no es para nada aconsejable para nada
aconsejable el sobrepaso, (para evitar deformaciones óseas o que se resienta
todo lo concerniente al sostén del esqueleto).
Requiere limpieza periódica del pabellón
de las orejas, para evitar otitis.
En cuanto al manto, basta con un para de
cepillados diarios, en época de muda, si no es suficiente un solo cepillado
semanal. Los baños no deberían exceder los tres o cuatro anuales, ya que le
quitan la grasitud natural del manto, que le confiere tan particular brillo a su
manto.
Para descansar, seria prudente
suministrarle, una superficie blande, ya que es un perro con un peso importante,
y de esa manera le evitamos que se le formen durezas en los codos y caderas con
el consiguiente dolor que estas producen.
Por el frío no hay problemas, lo
tolera, le sienta bien, pero el calor le resta muchísima energía,
indispensable entonces proporcionarle lugares sombreados. Y abundante agua
fresca, siempre renovada, la que será administrada por el amo, cuando el perro
esté descansado, y a intervalos luego de comer para evitar la torsión de
estomago.
En cuanto al alimento, uno para cada
etapa de su vida, (alimento balanceado de alta calidad), para razas grandes. En
este periodo las visitas al veterinario deben ser muy regulares, para que vigile
todo en cuanto se refiere al crecimiento.
Fundamental también el plan de
vacunaciones, y las desparasitaciones.
Luego de adulto, revacunar anualmente.
Teniendo en cuenta estas nociones básicas,
no se precisa más, son perros muy rústicos que rara vez enferman.